América deja de ser amenaza para EEUU

chavez-enfermo-61-300x170La crisis económica y financiera que enfrenta Estados Unidos, unido al carácter militar y de seguridad que representan las guerras en Irak y Afganistán, y el foco de tensión de Medio Oriente, alejó la atención del primer Gobierno de Barack Obama de Latinoamérica.

En su segundo periodo, las perspectivas de política exterior no representan variaciones al respecto. Sin embargo, “el hecho de que (Estados Unidos) no mire hacia Latinoamérica no puede ser visto como un abandono. La región ha dejado de ser una amenaza, ya no supone ni representa un peligro directo para la seguridad estadounidense”, explica María Teresa Belandria, abogado y especialista en Derecho Internacional Económico y de la Integración, durante el foro sobre el nuevo período de Obama.

Aunque los desafíos de EEUU están dirigidos hacia otras latitudes, prevén que el tema migratorio (importante dentro de la agenda doméstica) y el control de armas que se ha planteado como punta de lanza del segundo mandato de Obama (tras el tiroteo en una escuela primaria en Newtown, Connecticut) implican indirectamente a Latinoamérica, aseguró Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano.

Shifter advierte que Cuba, México y Brasil son los tres países de la región que podrán tener mayor agenda política dentro de EEUU.

El experto asegura que, aunque la administración de Obama será muy cauta respecto a Cuba, vaticina más contactos con La Habana, mientras que con México, país al que le afecta directamente la regulación de armas y el proceso migratorio (mayor representación hispana en EEUU), habrán negociaciones, dándole prioridad al tema de seguridad.

Por su parte, Shifter explica que con Brasil se va a mantener la cordialidad diplomática al reconocer su importancia regional y global.

“Para Estados Unidos cualquier agenda que tenga en América Latina: democracia, Derechos Humanos, narcotráfico, seguridad, comercio y medio ambiente, será fundamental la cooperación con Brasil”, acota el presidente de Diálogo Interamericano.

Belandria vaticina que Brasil, México, Colombia, Chile y Perú son -dentro de la región- las prioridades para Estados Unidos, sobre todo por el distanciamiento ideológico que mantienen sus gobiernos frente al bloque del Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) liderizados por Venezuela, alternativa económica que surge para contrarrestar los tratado de libre comercio que se llevaban a cabo en el continente con EEUU, siendo ésta una oposición que le permitió a Caracas expandirse en el hemisferio.

Retos políticos y económicos 

En Latinoamérica existen diversos acuerdos regionales que fragmentan comercialmente a la región. Por ello, Belandria considera que Obama tendrá el desafío de competir con ellos y con un nuevo aliado comercial, como es China, que ha desplazado en algunos países latinoamericanos la participación económica que tenía EEUU.

En base a esto, la especialista recuerda que Brasil y EEUU retomaron sus relaciones, reconociendo la potencia emergente que es el gigante suramericano. Lo que a su vez, le permite a Washington tener un diálogo a puertas abiertas con América Latina.

El distanciamiento de Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, de su homólogo iraní, Mahmoud Ahmadinejad, ha sido un elemento central de acercamiento entre Washington y Brasilia. Durante el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva hubo periodos de tensión por su cercanía con Teherán.

Futuro con Venezuela 

Sobre las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Venezuela, Shifter considera que “un Gobierno chavista que no esté liderado por el presidente Hugo Chávez permitiría establecer canales de comunicación y áreas de cooperación”, acota. Sin embargo, estima innecesario crearse expectativas al respecto. “Ha habido desconfianza por muchos años entre Washington y Caracas, y será una relación cauta, pero si hay espacio y posibilidad de tener mayor contacto entre ambos gobiernos”, sentencia.

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