El botiquín para la Semana Santa

cruz roja 4Nada como las vacaciones. Esos días que rompen la rutina, y en los que el entretenimiento es el protagonista, pueden resultar ensombrecidos por algún problema de salud.

Prevenir es siempre el mejor remedio. Un “botiquín”, que puede ser un bolsito con los productos médicos básicos y más adecuados según el destino que se visite, puede ayudar a evitar enfermedades o a minimizar sus síntomas.

Una estrategia efectiva es vacunarse antes de viajar. Algunas vacunas no están nunca de más, como es el caso de la antitetánica, que inmuniza por diez años. El epidemiólogo Alejandro Rísquez, director del centro de vacunación Vacuven, en San Bernardino, ha indicado que existen otras vacunas que pudieran ser importantes para los viajes como la de fiebre tifoidea, rabia y meningococo.

Algunos países, muy visitados por turistas, tienen alta incidencia de algunas enfermedades infecciosas. En ciertas naciones, es obligatorio haberse vacunado contra la fiebre amarilla para poder cruzar fronteras. Pero si se trata de otras patologías, el viajero anda muy por su cuenta. “Vacunarse es una de las medidas de autoprotección más efectivas que existe”, ha asegurado Rísquez.

La influenza estacional es una amenaza, por ejemplo, en el Hemisferio Norte. Quienes aún no se han colocado la inmunización correspondiente al período 2012-2013, deberían hacerlo antes de viajar. Esta es una precaución particularmente importante para niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas que los debiliten.

Una enfermedad latente en las costas es la hepatitis A, que se transmite por alimentos contaminados con heces fecales, especialmente crustáceos y mariscos. Si los mares o ríos han recibido aguas cloacales se eleva el riesgo. También si se bebe agua no potable. Existe una vacuna contra la hepatitis A que evita el contagio de la infección.

La hepatitis B se contagia de otra forma, básicamente por contacto sexual o transfusiones sanguíneas. Los que opten por turismo social de alto riesgo deberían consultar al médico y vacunarse antes.

Lo que no debe irse jamás de vacaciones son las medidas higiénicas. A donde sea que se viaje, siempre hay que lavarse constantemente las manos, sobre todo después de ir al baño y antes de manipular alimentos, apoyarse en el uso de geles antibacteriales si no se dispone de un lavamanos cerca, evitar tocarse los ojos con las manos sucias y taparse la boca, con la manga, al estornudar.

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