Evo Morales prolonga encierro de senador opositor

evo ortegaVive en una habitación de 20 por 20, donde se amontonan cocina, cama, escritorio y televisor. Se ve impedido de tomar sol y aire fresco, e incluso las ventanas permanecen selladas con rejas. Sus visitas se han restringido a las de una de sus hijas y su abogado, ni siquiera un sacerdote puede acercarse.

El senador boliviano Roger Pinto Molina, perseguido político del gobierno de Evo Morales, permanece desde hace 11 meses en estas condiciones en la embajada de Brasil en Bolivia, en espera de un salvoconducto que le permita llegar a tierra carioca.

Su hija Denisse Pinto, contó durante el programa 1800 Online, de Radio Martí, que para sorpresa de todos, Brasil otorgó el asilo a su padre en tiempo récord, solo 12 días, pero a partir de entonces el obstáculo ha sido el salvoconducto que el gobierno boliviano se niega a otorgarle.

El senador Pinto Molina, de 52 años, había ejercido las funciones públicas durante 20 años sin mayores tropiezos, hasta que comenzó a denunciar contantemente las irregularidades del gobierno de Evo Morales.

Desde que se otorgó refugio al senador, el poder en Bolivia manifestó abiertamente su inconformidad, “diciendo que era una ofensa para su gobierno que un aliado le otorgue el asilo a un senador derechista. Incluso el vicepresidente dio declaraciones de que jamás se le iba a dar el salvoconducto a mi papá y -literal – que se iba a podrir en la embajada,” recordó Denisse.

Pinto Molina ha denunciado desde 2006 repetidos casos de extorsión dentro de la Justicia boliviana y  negocios de narcotráfico, que involucran a ministros de Evo Morales. Como represalia el gobierno ha emprendido contra él 20 procesos judiciales, acusándolo de delitos como desacato, incumplimiento de funciones, y “hasta por asesinato, donde ni siquiera se nombra quién es la persona muerta.”

“Estos procesos penales fueron instaurados en diferentes estados. Se le convocaba para que prestara declaración en el mismo día a una misma hora, esto con el objetivo de que él no se presentara a una de ellas y lograr así aprehenderlo,” indicó la hija del senador, en referencia a las manipulaciones del gobierno para complicar aún más su situación legal.

Para Pinto Molina, el cerco se cerró cuando comenzaron las amenazas de muerte a su familia y a su propia persona, incluso algunos de los potenciales asesinos confesaron que los habían contratado para matarlo, aseguró su hija. “Por esta razón mi papá toma la decisión de asilarse en la embajada del Brasil el 28 de mayo de 2012.”

Pero las negociaciones para su salvoconducto lejos de avanzar, parecen retroceder. Un reciente encuentro del Ministro de Relaciones Exteriores brasileño con su homólogo boliviano, supuestamente para decidir el caso, solo trajo como resultado la restricción en su régimen de visitas.

Incluso se rumorea – comentó preocupada Denisse – que en estos momentos Bolivia mantiene a tres brasileños acusados del asesinato a un niño boliviano, aunque el verdadero culpable confesó su crimen en Brasil, supuestamente con la intención de que sirvan como moneda de cambio por el senador.

“Mi papá siempre ha vivido en la frontera de Brasil con Bolivia. Él hubiera podido cruzarla y quedarse en Brasil, pero decidió quedarse en la embajada para que un país apoye lo que él había venido denunciando, para que un país respalde que él es un perseguido político.”

Mientras, la familia permanece separada: Denisse y Roger Pinto en Bolivia y la madre y hermanas en Brasil, también bajo asilo político por las “absurdas” acusaciones que pesan en su contra. El gobierno no ha podido destituir de su cargo al senador, pero su hija advirtió que en el momento de su entrada a la embajada renunció a su salario.

La joven de 22 años, quien se ha definido como una “hija a tiempo completo”, criticó la actitud permisiva de las autoridades del Brasil con el gobierno de Evo Morales, y anunció la decisión familiar de iniciar una campaña a través de las redes sociales.

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