Política con Mayúscula: Para entender a China

jose antonioJosé Antonio Rodríguez.-Xi Jinping, sustituto de Hu Jintao en Noviembre de 2012 como Secretario del Partido Comunista  Chino será formalmente electo en el mes de Marzo de 2013 por el Congreso del Pueblo o Legislatura Nacional Para el cargo de Presidente.

China con casi 10 millones de km cuadrados de extensión territorial (9.596.960 km2) con una frontera que abarca 22.800kms con 14 países que lo circundan y 18.000 kilómetros de costas es a la vez el país más poblado de la tierra (1.3 millardos de habitantes). Cifra esta que la convierte en el país que posee el 22 % de la población mundial y por tanto en el país más poblado del mundo.

A diferencia de los otros países la superpoblación de China es la mayor riqueza que presentan ellos ante el mundo. Las razones para calificar esa fortaleza se basa en dos aspectos de orden filosófico: son (i) gente trabajadora apegada a sus (ii) principios tradicionales. No cabe la menor duda que las dos filosofías más importantes del pueblo chino, brindan elementos comparativos y competitivos que hacen del capitalismo chino el más eficiente y difíciles de derrotar en la consecución de sus metas de producción tanto en Oriente como en Occidente.

Mientras que el Budismo premia el trabajo sin recompensa material, el Confucionismo premia la disciplina y motivación hacia el trabajo. Llevar en la sangre estas dos filosofías de vida ha permitido a los chinos gerenciar el esfuerzo (stress)  con una paciencia, coraje y mística  que ninguna otra civilización ha demostrado a los ojos de la historia de la humanidad.

Aunado a lo anterior, no podemos dejar a un lado el sentido de orgullo que en los chinos ha sido motor para la reconducción de su país hacia la cúspide del poder. Pertenecer a una de las civilizaciones más antiguas del mundo que ha persistido en el tiempo y en el espacio prácticamente inamovible es una de las variables más sencillas en las que se basa ese orgullo. No en vano hay quien afirma que el significado de la palabra China significa Todo bajo el cielo.

Anterior al año 1978 la educación estuvo basada en el más absoluto y férreo puritanismo que reinó dentro y fuera de las aulas de enseñanza del gran país asiático. Todo placer era considerado burgués y por tanto prohibido y penalizado. Tal como muchos autores han concluido: Los hombres y mujeres chinas sacrificaron su bienestar personal a favor de la revolución. Los chinos vivieron para la comunidad debido a que existía una total prohibición a llevar vida privada.  Ese fenómeno social es difícil de encontrar con éxito en otros procesos revolucionarios a lo largo ancho de los cinco continentes que conforman el planeta tierra.

 

 

Henry Kissinger en su obra titulada China acota lo siguiente:

 

El motor de dicha Revolución era la máxima maoísta de que la fuerza moral

  e ideológica  llevaba a superar las limitaciones físicas. La década comenzó y

 terminó en medio de la agitación interior creada por los propios líderes chinos ’

  Henry Kissinger: China, editorial Debate pág. 198. Primera edición 2012. España.

 

Esa agitación interior se evidenció en absoluta intolerancia a las expresiones de amor, sexo y camaradería más allá de las fronteras del partido comunista chino. Ni decir de los homosexuales quienes fueron considerados enfermos y apartados a trabajos forzados en los cuales casi siempre morían. La prostitución fue erradicada y duramente sancionada.

Simultáneamente esa rigurosidad educativa y posteriormente el triunfo de la Revolución comunista coincidió curiosamente con la diáspora china que fue sumamente numerosa, se habla de unos 30 millones de expatriados se establecieron en casi todos los países del mundo. Dado su concepto del trabajo y la humildad para llevar la vida les permitió ser una fuente de riqueza a la revolución china. Tres cuartas partes de esa diáspora permaneció en el sureste asiático donde lograron un poder económico sin precedentes y el cual llego a representar el 70 por ciento del PIB de Indonesia, Tailandia y Malasia. Recordemos que la diáspora china no se mezcló en ninguno de los países a los que emigró y dados sus factores culturales buscaron la reagrupación y convivencia tipo Ghetto entre ellos. Los famosos barrios chinos ilustran muy bien nuestra idea. En consecuencia la diáspora fue la primera fuente de ingresos capitalistas para China durante muchos años.

Esta realidad que hemos ido perfilando en nuestras cortas líneas no encuentran explicación sin hacer mención de MAO ZEDONG, máximo jefe de la revolución china y controversial líder de quien oímos las mejores y las peores cosas del mundo de su época.

Mao nació en el seno de una familia campesina en la milenaria Pekín, hijo de un servidor del gobernador de Hunan medianamente acomodado propietario de una significativa extensión de terreno fértil dedicado a la siembre de arroz, quien influiría positiva y negativamente en el perfil psicológico de quien luego sería el supremo jefe de las tropas Chinas, hizo que su hijo Mao alternara su trabajo en el campo con la ida a la escuela lo cual para la época era un lujo que muy pocos podían darse.

Mao era hijo de una pareja muy curiosa. Su padre, de quien esbozamos algunos rasgos, era prácticamente un hombre tacaño que solo actuaba en función de aumentar sus propiedades y sus riquezas, metas que logró con el pasar de los años. Su madre, campesina también era la séptima hermana  de una familia y literalmente ese era su nombre (Wen Qimei). Tal como se estilaba en las familias campesinas donde a las hijas no se les daba nombre sino solamente se les asignaba el número relativo al orden de llegada al mundo. Wen Qimei, mayor que su esposo unos tres años era una budista de fe inquebrantable que pese a todos los esfuerzos no logró encaminar a su hijo Mao en el camino de la fe Budista. Ambos progenitores fueron chinos de nivel educacional rudimentario.

He querido hacer mención a la similitud entre la China de Mao y la China de siempre: Mao calzó perfectamente en la sociedad de su época y creció como un hombre arraigado a los principios que se compartían en su país, sabiendo al dedillo lo que la sociedad de su época pensaba y actuaba en medio de un país grande, separado, feudal y casi analfabeta.

Philip Short, en su libro MAO, Ediciones Crítica 1999, Barcelona España,  menciona la relación difícil y tormentosa que llevaba Mao con su padre la cual no era más difícil de la relación que llevaban otros jóvenes con su padre. En esa sociedad casi feudal las relaciones entre padre e hijo solo pueden ser comparadas con las relaciones del Señor feudal con sus vasallos. El tema del honor viene a estar presente dentro de las familias Chinas quizás con más fuerza y vehemencia que en las sociedades feudales europeas que precedieron al Renacimiento. Short relata un pasaje de la vida de Mao en la que este y su padre discuten acaloradamente delante de unos visitantes al hogar, el evento termino con la salida abrupta de Mao de su casa amenazando a su padre y a su madre de que se suicidaría si continuaban persiguiéndolo.

El evento terminó en que Mao pidió perdón a su padre poniendo una rodilla en tierra si prometía no pegarle mas nunca. Este evento que a primera pareciera no tener ningún tipo de importancia,  lo tiene ya que Mao escribiría mas tarde: Aprendí que cuando defendía mis derechos en abierta rebeldía mi padre cedía, pero que cuando yo era débil y sumiso, él simplemente continuaba pegándome. Short  Op. Cit. Pág. 40

Mao puso en práctica su rebeldía cuando fue Comandante de tropas del Partido Comunista Chino en compañía de Zhu De y de Lin Biao en contra del Chiang Kai Shek quien junto a Bai Chongxi y a He Yingqin  fueron los Comandantes del Ejército Nacional Revolucionario del Kuomintang. Esa guerra entre los comunistas y los nacionalistas comenzó en 1927 es decir diez años luego de la revolución Rusa quienes ya estaban instalados en el poder y muy pendientes de ver quien ganaba la guerra civil China .Los Soviéticos por razones ideológicas esperaban la victoria de los comunistas chinos pero el tiempo demostró que estaban preparados para convivir con un posible victoria de los nacionalista de Chiang Kai Shek.

La guerra terminó en el año 1950 sin haber sellado la paz entre los dos bandos que se enfrentaron de manera cruenta a lo largo de 23 años. De ese conflicto quedan dos Chinas; la continental o República Popular China  que junto a la isla de Hainan queda en manos de los comunistas y cuya capital es Beijing o Pekín, y la República de China representada geográficamente por los territorios insulares de Taiwán, Pescadores y otras islas de menor importancia, la capital es Taipéi y la sumatoria de esos territorios insulares no sobrepasa los 36.000 km2 de extensión territorial frente a los casi 10 millones de km2 de territorio de la China Comunista.

A partir de la victoria de los comunistas  sobre los nacionalistas nace una República Popular con las siguientes características: Cuatro municipalidades  sometidas a un poder central: Beijing, Shanghái, Tianjin y Chongqing. Veintitrés provincias. Cinco regiones autónomas: Mongolia interior, Guangxi, Tíbet, Ningxia, Xingjiang y dos regiones administrativas especiales: Hong Kong y Macao.

A partir de este hecho iremos analizando en entregas futuras un sucinto pero interesante análisis de como China emprende su despegue hacia el desarrollo auto sostenido hasta llegar en este momento  a ser la segunda economía del mundo y muy posiblemente desplace a los Estados Unidos de Norteamérica para el año 2016, del codiciado primer lugar de riqueza en el mundo.

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