Willie Colón: “Si gana Maduro, no iría a Venezuela”

willie_colon_2Willie Colón (Nueva York, 1950) volvió a ser protagonista en las redes sociales el fin de semana. Ya a principios de año, el músico de origen puertorriqueño causó revuelo al criticar el manejo de la información sobre la enfermedad de Hugo Chávez. Ahora el cantante boricua versionó Mentira fresca, un tema del venezolano Rolando Padilla que se convirtió en la banda sonora de la campaña de Henrique Capriles Radonski.

Al salsero le gustó la letra de la composición de Padilla, que lo haya hecho alguien que conoce los problemas del país. No dudó en grabar la canción, pero jamás pensó que se convertiría en el éxito que hoy es. “Tenía la idea de que pudiera ayudar a la campaña un poco, pero no tenía idea de que iba a explotar de esta manera. La viralidad es increíble, a la par de artistas pop comerciales”, dijo el propio Willie Colón, que no cree que su canción sea una burla para el oficialismo.

El trombonista intentó difundir un mensaje con ritmo suficiente para llegarle a la gente. “Creo que destilamos el argumento en un idioma universal, que es la música, ya digerible. Quizás algunos que no estaban dispuestos a escucharlo en palabras, le pueda llegar así”, agregó el nativo de Nueva York, que no ignora los ataques que recibe en Twitter de los simpatizantes del oficialismo.

-¿Y no podría considerarse su canción como un ataque al actual Gobierno?

-Es un ataque, pero dirigido a la elecciones presidenciales. Yo insto a la gente a que vote. El tema no dice que tomen armas ni maten a los chavistas. Yo digo que voten por Capriles. No es ningún un alzamiento ni incitación a la violencia.

-¿Considera que la música debe estar al servicio de un político o una campaña?

-La política está dentro de la música. El portafolio mío, el de Rubén (Blades), es sociopolítico. Nosotros, con El tiburón, hablamos de gobiernos abusadores, de regímenes totalitarios. Cuando un gobierno pasa a ser extremista, el ciudadano que solo quiere trabajar, o comer, o criar a sus hijos, sufre.

A Willie Colón le preocupa la situación actual de Venezuela. Vivió en el país en los años 80. “Conozco Venezuela desde hace más de cuatro décadas. La he visto en las buenas y en las malas. Tuve esperanzas con la revolución al principio, pero poco a poco se convirtió en algo distinto, diferente. Empezó con ideales bonitos, pero ya se ve que son incapaces de gobernar y dirigir al país”, agregó el puertorriqueño, que se presentó por última vez en Caracas en agosto de 2006.

El músico está consciente de la dificultad de volver a ofrecer un concierto en suelo nacional. Igual decidió tomar el riesgo. “Yo dudo que pueda regresar. Tendría que pasar un tiempo, esperar a que la cosa se calme. A lo mejor, si gana Maduro nunca más podría ir a Venezuela (…). Yo me crié en el capitalismo, en mi país hay una calidad de vida que se mantiene. Hay productos, agua, trabajo, electricidad. No te pisa una bota. La idea de que Venezuela tenga que mantener a Cuba es injusta para la gente. Personas que fueron adolescentes cuando empezó esto ya tienen 30 años, y no tienen conocimiento ni idea de lo que pasa afuera. Por la deuda que tengo con Venezuela, que fue la primera que me aceptó como solista, no me puedo quedar con los brazos cruzados. Tengo que sacrificarme, hacer lo posible”.

El nativo del sur del Bronx, que considera que la Caracas de hoy es peor que la que conoció, no cree que su postura sea una intromisión en un país ajeno. “Fidel Castro tampoco es venezolano. Ni Sean Penn, ni Danny Glover, ni Oliver Stone, ni toda la gente que endiosa al régimen. Penn dijo que el que llame a Chávez dictador debe ir preso. Eso sí está cabrón”, indicó el también compositor, que ya es considerado un adversario más de los oficialistas.

La polarización, al igual que la violencia, es uno de los temas que le preocupa a Colón. “Eso es lo que ha creado esta revolución: una fractura. Si esto no se cura, puede haber una guerra civil o algo así. El vocabulario que usan es tan fuerte y tan violento que eventualmente todo va explotar (…). Yo sé que Maduro no es Chávez. Y creo que hay un porcentaje de chavistas que, al final, se van a ir con Capriles. El reto de Capriles va a ser bíblico: tratar de deshacer 14 años”, concluyó el salsero. A través de su voz, le puso la música a la postura política de una parte de un país que no le resulta del todo extranjero.

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